23 de octubre de 2025 – Dirección de Postgrado y Postítulos Facimed
Medicina del Deporte participa en
Corrida Familiar en Quinta Normal
Créditos imagen: Municipalidad de Quinta Normal – Facebook
El pasado 12 de octubre, el doctor Ignacio Ibarra, residente de la especialidad de Medicina del Deporte y la Actividad Física, participó en la Corrida Familiar de Quinta Normal, actividad organizada en el marco del aniversario número 110 de la comuna, con el servicio médico a cargo de la carrera.
En su labor estuvo la inspección y logística para la toma de decisiones, desde la ubicación de ambulancias para emergencias hasta la coordinación con los equipos de paramédicos para resolver situaciones a distancia. Además, fue responsable de la evaluación de los corredores que requirieron asistencia médica durante la jornada.
“Como médicos deportivos estamos preparados para situaciones de completa normalidad y para situaciones de estrés, donde la toma de decisiones tiene que ser rápida y clara. Si es necesario atender un paro cardiaco, estamos preparados para eso”, destacó el doctor Ibarra.
Impacto en el aprendizaje de los futuros especialistas
Para el doctor Ibarra, la participación en este tipo de actividades resulta fundamental para su aprendizaje y el de sus compañeros. “Es importante que un médico deportivo esté interiorizado con estos eventos deportivos, poder analizar y tener una visión crítica de lo que se está haciendo bien y lo que podría mejorar.”
“Cada evento deportivo es diferente y tiene sus aristas, dificultades o complicaciones distintas. Este tipo de experiencias son como tener pacientes en un hospital con distintas patologías; cada una de esas enfermedades requiere manejos distintos, tal cual un partido de fútbol, una corrida o un evento de deportes de contacto. La experiencia que se gana al participar nos ayuda a estar mejor preparados”, agregó.
Conversamos también con el jefe de programa de la especialidad, doctor Francisco Morales, quien coincide con el doctor Ibarra:
“La participación en actividades de cobertura médica en eventos deportivos permite a los residentes aplicar en un entorno real los conocimientos teóricos adquiridos durante su formación. Estas experiencias promueven el aprendizaje experiencial, en el cual la exposición directa a situaciones clínicas y logísticas fortalece el juicio clínico, la toma de decisiones rápidas y la capacidad de trabajo en equipo.”
Además, recalca que estas instancias fomentan competencias transversales como la comunicación efectiva con deportistas, organizadores y público general; la gestión del riesgo sanitario en terreno; y la planificación preventiva. De esta manera, estas prácticas enriquecen la formación integral del residente, promoviendo una comprensión más amplia del rol del médico del deporte en distintos escenarios.
Aprendizaje clínico y organizacional en terreno
En el terreno, los residentes pueden desarrollar aprendizajes tanto clínicos como organizacionales, tales como:
- Atención aguda de patologías en contexto deportivo: manejo inicial de lesiones músculo-esqueléticas, golpes de calor, deshidratación, síncope y otras urgencias propias del ejercicio.
- Valoración y triage en campo, con priorización de pacientes y coordinación con equipos de rescate o servicios de emergencia.
- Prevención y educación, observando factores de riesgo en deportistas aficionados y promoviendo hábitos saludables entre los participantes.
- Gestión operativa, mediante la planificación de la cobertura médica, la distribución de recursos, la comunicación radial y la coordinación con otros profesionales (kinesiólogos, paramédicos, enfermeros, voluntarios).
- Dimensión comunitaria del ejercicio físico, utilizando el deporte como herramienta de salud pública y de promoción de la actividad física a nivel familiar y comunal.
Estos aprendizajes específicos complementan la formación teórica, fortaleciendo las competencias clínicas, preventivas y de liderazgo del futuro especialista en Medicina del Deporte y la Actividad Física.
Valor formativo, institucional y social del programa
La participación en actividades prácticas, como una corrida familiar, aporta un valor formativo, institucional y social al programa.
Desde lo formativo, consolida el modelo educativo basado en competencias, permitiendo evaluar y fortalecer habilidades reales en un entorno dinámico.
Desde lo institucional, visibiliza el rol del programa y su aporte a la comunidad, generando vínculos con organizaciones locales y deportivas que pueden derivar en futuras colaboraciones.
“Estas instancias promueven en los residentes una identidad profesional orientada al servicio público, reforzando el compromiso ético con la promoción de la salud a través del deporte. En suma, este tipo de experiencias integra la teoría, la práctica y el servicio comunitario, elementos clave en la formación del médico del deporte que egresará de la USACH”, recalca el doctor Morales.
