Psiquiatra Dr. Pedro Lucero: “Tener salud mental no significa estar feliz todo el tiempo”
Psiquiatra Dr. Pedro Lucero: “Tener salud mental no significa estar feliz todo el tiempo”
El especialista advierte que la salud mental en Chile está “profundamente atravesada por la desigualdad”, explica cuándo un malestar requiere atención profesional y entrega recomendaciones para cuidarse en el día a día y actuar ante una emergencia.
Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, fecha impulsada por la Federación Mundial para la Salud Mental con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para sensibilizar sobre el bienestar psicológico y el acceso a la atención.
Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, fecha impulsada por la Federación Mundial para la Salud Mental con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para sensibilizar sobre el bienestar psicológico y el acceso a la atención. En este contexto, el Dr. Pedro Lucero, Médico de Psiquiatría adulto USACH, entrega claves para comprender, prevenir y enfrentar los problemas de salud mental.
Desde el punto de vista académico, explica, la salud mental se define como “un estado de bienestar que nos permite desarrollar nuestras capacidades, enfrentar las exigencias de la vida, aprender, trabajar y participar de nuestra comunidad”. Sin embargo, el especialista prefiere una mirada más amplia: entenderla como “la capacidad de adaptarnos a una realidad que cambia, regular nuestras emociones, construir vínculos significativos y desarrollar una vida que tenga sentido para nosotros”.
“Tener salud mental no significa estar feliz todo el tiempo. Una persona mentalmente sana también se angustia, se entristece, se frustra y atraviesa distintas crisis. La diferencia está en cómo puede integrar esa experiencia y seguir desarrollándose”, sostiene.
Un diagnóstico marcado por la desigualdad
Consultado por la situación del país, el psiquiatra es categórico: “Tenemos que ser bastante francos. Está mal y además está profundamente atravesada por la desigualdad. Tenemos altos niveles de malestar, pero quizás lo más preocupante es que necesitar ayuda no significa poder recibirla”.
Si bien reconoce avances en “democratizar la conversación” sobre el tema, advierte que “hablar más no es suficiente”. “Todavía no tenemos acceso universal a tratamientos y esa brecha se siente todos los días en las familias, en las universidades, en los lugares de trabajo y en nuestros servicios de salud”, afirma.
En materia de promoción, el Dr. Lucero llama a no transformar el cuidado personal en una carga adicional. “A veces hemos convertido el autocuidado en una exigencia más. Lo pensamos como dormir perfecto, hacer ejercicio, meditar, comer bien y además ser productivo. Cuidar la salud mental puede ser bastante más sencillo que eso”, señala.
Sus recomendaciones son concretas: dormir lo suficiente, moverse “sin ser atletas de alto rendimiento”, mantener vínculos significativos y reservar espacios que no tengan necesariamente una finalidad productiva. “También implica aprender a poner ciertos límites. No todo nuestro tiempo tiene que servir para algo”, agrega.
Cuándo consultar
El especialista recuerda que emociones como la tristeza, la rabia o la ansiedad forman parte de la experiencia humana. Para distinguir cuándo se transforman en una señal de alerta, indica, hay que observar tres factores: su intensidad, su duración y cuánto interfieren con la vida cotidiana.
“La alerta aparece cuando ese malestar persiste, nos impide funcionar como antes, altera significativamente el sueño o el apetito, nos lleva a aislarnos o sentimos que ya no podemos manejarlo con nuestros propios recursos. Y, por supuesto, cualquier idea de muerte o de hacerse daño requiere atención”, enfatiza.
Respecto de las barreras para buscar apoyo, explica que “todavía existe la idea de que pedir ayuda es una señal de debilidad o que uno debería ser capaz de resolver todo por sí mismo. En salud mental ocurre exactamente lo contrario: reconocer que algo nos está sobrepasando es una conducta de cuidado”.
La puerta de entrada, detalla, puede ser la atención primaria, los dispositivos de salud mental de la red pública o la atención privada, según cada situación, aunque lamenta que persista “una brecha importante de acceso de acuerdo a los recursos que posee cada persona”. Con todo, su mensaje es claro: “Lo importante es no esperar a estar en crisis para consultar”.
Cómo actuar ante una emergencia
Según el psiquiatra, una emergencia en salud mental ocurre “cuando existe un riesgo inmediato para la persona o para otros”. Entre los ejemplos menciona una conducta o intención suicida, una agitación psicomotora, una pérdida marcada del contacto con la realidad o una alteración conductual que no puede manejarse de manera segura.
“En esos casos no corresponde esperar una hora ambulatoria, hay que acudir a una urgencia. Y si existe riesgo suicida, una recomendación muy concreta es nunca dejar a la persona sola mientras se consigue ayuda. En salud mental, pedir ayuda a tiempo también puede salvar vidas”, concluye