Medicina del Deporte y la Actividad Física: una especialidad en crecimiento frente a los nuevos desafíos de salud pública
El aumento de postulaciones al programa de Medicina del Deporte y la Actividad Física de la USACH refleja el creciente interés por una especialidad orientada a prevención, actividad física y manejo interdisciplinario de enfermedades crónicas.
El aumento de enfermedades crónicas, el sedentarismo y la necesidad de fortalecer estrategias preventivas en salud han impulsado un creciente interés por la Medicina del Deporte y la Actividad Física en Chile. Reconocida oficialmente como especialidad médica independiente por la Corporación Nacional Autónoma de Certificación de Especialidades Médicas (CONACEM) en 2018, esta área ha comenzado a consolidarse tanto en el ámbito clínico como académico.
Una especialidad en crecimiento
Actualmente, su formación se imparte en un número acotado de universidades del país, entre ellas el programa de especialista en Medicina del Deporte y la Actividad Física de la Universidad de Santiago de Chile, la segunda institución chilena en implementar el programa.
Este crecimiento también se ha reflejado en el proceso de admisión de la especialidad en la USACH. Mientras en 2025 el programa registró 13 postulantes, para el proceso 2026 la cifra aumentó a 31, más que duplicando el interés respecto del año anterior.
Según explica el jefe de programa de la especialidad, Dr. Francisco Morales Acuña, este aumento responde, entre otros factores, a una mayor visibilidad y comprensión del verdadero alcance de la disciplina.
“No trabajamos únicamente con deportistas de alto rendimiento, sino también con personas sedentarias, pacientes con enfermedades crónicas y adultos mayores”, señala.
Más allá del deporte competitivo
Aunque comúnmente se asocia al alto rendimiento, el campo de acción de la Medicina del Deporte y la Actividad Física es mucho más amplio. La especialidad aborda desde la atención de deportistas recreativos hasta personas que inician actividad física, pacientes con enfermedades crónicas y niñas, niños y adolescentes en etapas de desarrollo deportivo.
Su enfoque integra distintas áreas de la medicina, como fisiología del ejercicio, nutrición, rehabilitación, medicina interna y biomecánica, permitiendo desarrollar estrategias preventivas y terapéuticas adaptadas a las necesidades de cada paciente.
En este contexto, el ejercicio físico adquiere un rol relevante como herramienta terapéutica y preventiva. A través de una prescripción individualizada —considerando frecuencia, intensidad y duración—, los especialistas pueden contribuir al manejo de distintas enfermedades crónicas no transmisibles, como hipertensión, diabetes mellitus tipo 2, obesidad y dislipidemias.
Un aporte a la salud pública
Para el Dr. Morales, uno de los principales aportes de la especialidad está relacionado con el fortalecimiento de estrategias preventivas y el trabajo interdisciplinario en salud.
“La Medicina del Deporte y la Actividad Física busca avanzar hacia un enfoque más preventivo, donde la actividad física pueda formar parte del manejo integral de distintas enfermedades crónicas”, explica.
En esa línea, la especialidad también busca complementar el trabajo de otras áreas clínicas mediante enfoques vinculados a rehabilitación funcional, prevención de lesiones y promoción de actividad física segura.
Asimismo, el enfoque formativo del programa de la USACH incorpora una fuerte orientación hacia salud pública, preparando especialistas para desempeñarse tanto en hospitales como en Atención Primaria de Salud (APS).
“Buscamos formar especialistas capaces de trabajar en equipos multidisciplinarios y comprender las necesidades reales de salud de la población”, destaca el jefe de programa.
Otro aspecto relevante es que el 71,4% de quienes ingresaron al programa en 2026 corresponde a becados ministeriales, lo que refleja también el interés del sistema público por fortalecer la formación de especialistas vinculados a prevención y promoción de la salud.
En esa línea, desde el programa existe además una proyección orientada a fortalecer progresivamente la presencia de esta especialidad en espacios vinculados a Atención Primaria de Salud y programas de medicina del ejercicio y actividad física.
“Los 7 médicos que ingresaron a Medicina del Deporte y la Actividad Física en la USACH este año no solo buscan tratar atletas; buscan liderar el cambio en la medicina preventiva que el país exige”, concluye el Dr. Francisco Morales.