29 de abril de 2026 – Dirección de Postgrado y Postítulos Facimed
Catalina Aguirre: la residente de Especialidades Médicas que ganó los 21K con ciencia, disciplina y corazón
La Dra. Catalina Aguirre, residente de Medicina del Deporte del Postgrado USACH, obtuvo el primer lugar en los 21K de la Maratón de Santiago. Su logro une disciplina, alto rendimiento y una mirada clínica que entiende el deporte como una herramienta de salud, prevención y bienestar.
Correr 21 kilómetros exige mucho más que resistencia. Requiere estrategia, concentración, preparación física, manejo de la alimentación, hidratación y una lectura constante del propio cuerpo. Para la Dra. Catalina Aguirre, residente de Medicina del Deporte del Postgrado de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago de Chile, todos esos elementos estuvieron presentes en una carrera que terminó con un resultado sobresaliente: el primer lugar en los 21K de la Maratón de Santiago.

Su triunfo es una historia de esfuerzo personal, pero también de formación médica en movimiento. Porque Catalina no solo corrió como atleta: también lo hizo con la mirada de una médica que se está especializando precisamente en comprender el cuerpo, el rendimiento, la prevención de lesiones y el rol del ejercicio en la salud de las personas.
“Como atleta iba corriendo dándolo todo, intentando ir lo más rápido posible, pero al mismo tiempo había una parte de mi cabeza más científica, por así decirlo, que me iba diciendo: tengo que controlar el ritmo, estar atenta a los puntos de hidratación, concentrarme y acordarme de tomar los geles. Ese lado más médico y planificado no se deja de lado, incluso mientras una va corriendo”, relata.
La experiencia refleja de manera concreta el vínculo entre la Medicina del Deporte y la práctica deportiva real. En una competencia de alta exigencia, cada decisión cuenta: cuándo hidratarse, cómo sostener el ritmo, cómo administrar la energía y cómo escuchar las señales del cuerpo durante el recorrido.
Para Catalina, la preparación fue fundamental. No se trató solo de entrenar intensamente, sino de respetar una planificación, cuidar los días previos y llegar a la carrera con una estrategia clara.
“Creo que fue clave hacerle caso a la planificación del entrenador, respetar los días previos, cuidar lo que comía, no salirme de la rutina con alimentos raros o muy pesados, y tener planificada la estrategia de carrera. Antes ya sabía en qué momentos debía hidratarme y cuándo tomar los geles. Eso fue fundamental para llegar bien preparada”, explica.
Medicina del Deporte desde la experiencia
La Medicina del Deporte es una especialidad que aborda el ejercicio y la actividad física desde una mirada integral. No se limita al alto rendimiento ni a la competencia: también cumple un rol importante en la prevención de lesiones, la rehabilitación, la promoción de estilos de vida activos y el acompañamiento de personas que buscan mejorar su salud a través del movimiento.
En ese sentido, el logro de la Dra. Aguirre tiene un valor particular. Su experiencia como deportista fortalece su futura práctica clínica, porque le permite comprender desde el cuerpo muchas de las inquietudes que viven los pacientes y deportistas que consultan.
“Hacer deporte y estar formándome en Medicina del Deporte me acerca mucho más a los pacientes, porque muchas de las preocupaciones y miedos con los que ellos llegan son cosas que yo también he vivido. Por ejemplo, una lesión, preguntarse cuándo voy a poder volver a entrenar, si podré recuperar mis tiempos anteriores o cómo debo alimentarme para rendir mejor. Son experiencias que me permiten tener más empatía y querer ayudar de mejor forma a mis futuros pacientes”, señala.
Esa empatía es parte esencial de una atención médica más humana. No se trata solo de indicar reposo, ejercicios o pautas de entrenamiento, sino de entender lo que significa para una persona detenerse por una lesión, perder rendimiento, volver progresivamente a la actividad física o recuperar la confianza en su propio cuerpo.
Competir también es superarse a una misma
Aunque su resultado la llevó al primer lugar, Catalina enfatiza que el deporte no debe entenderse únicamente desde la competencia con otros. Para ella, entrenar también implica disciplina cotidiana, salud mental, constancia y la posibilidad de construir una vida más activa a largo plazo.
“La competencia es solo una parte del deporte. Puede ser importante, pero no se trata solamente de competir con los demás, sino también con una misma. Levantarse en la mañana ya es ganarle a la flojera. El deporte no solo sirve para mejorar marcas, sino también para tener mejor salud a futuro, llegar a una vejez más activa y poder hacer cosas tan básicas como levantarse de una silla, algo que muchas personas no pueden hacer”, reflexiona.
Su mirada conecta directamente con uno de los grandes desafíos de la salud actual: promover la actividad física como una herramienta de prevención, bienestar y autonomía. Desde la Medicina del Deporte, el movimiento no solo se asocia al rendimiento, sino también a la calidad de vida en todas las etapas.
Orgullo USACH en movimiento
Para la Dirección de Postgrado y Postítulo de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago de Chile, el logro de la Dra. Catalina Aguirre representa una expresión concreta del sello formativo USACH: excelencia, compromiso, disciplina y una comprensión integral de la salud.
“Me siento muy orgullosa de poder representar a la institución en la que me estoy formando. Creo que también es una forma de demostrar que, a pesar de estar estudiando, de estar cansada o con muchas responsabilidades, igual se puede entrenar, mejorar y obtener buenos resultados en una competencia”, afirma.
Su historia demuestra que la formación médica también se construye desde la experiencia, la disciplina y la capacidad de transformar lo vivido en una herramienta para acompañar mejor a otros.
La Dra. Catalina Aguirre cruzó la meta en primer lugar. Pero junto con ella también avanzó una convicción: que el deporte, cuando se vive con conocimiento, responsabilidad y sentido humano, puede ser una poderosa herramienta de salud.
Porque en la USACH se forman especialistas que no solo estudian el movimiento: también lo viven, lo comprenden y lo ponen al servicio de las personas.