Diagnosticar a tiempo para cambiar vidas: especialistas internacionales se reúnen en Chile para fortalecer la salud infantil

Curso Chileno del Método Graf reúne a especialistas internacionales para fortalecer el diagnóstico temprano

Detectar oportunamente una alteración en la cadera de un recién nacido puede marcar la diferencia entre un tratamiento sencillo y una intervención quirúrgica en el futuro. Con ese propósito, especialistas de Chile, Argentina, México, Colombia y el Reino Unido participaron en el Curso Chileno de Ecografía de Cadera por Método Graf, una instancia que busca fortalecer el diagnóstico temprano, compartir conocimientos y avanzar hacia una mejor calidad de vida para niños y niñas de Chile y Latinoamérica.

El encuentro permitió profundizar en el uso de una técnica ecográfica segura y no invasiva, además de abrir nuevas oportunidades de colaboración entre especialistas. El desafío es extender su aplicación para que más niños y niñas puedan acceder a diagnósticos oportunos y tratamientos menos complejos, independientemente de su lugar de origen.

Para una familia, saber que su bebé presenta una alteración en el desarrollo de sus caderas puede generar preocupación e incertidumbre. Sin embargo, cuando esta condición se detecta durante los primeros meses de vida, existen mayores posibilidades de abordarla oportunamente mediante tratamientos menos invasivos, evitando complicaciones que podrían acompañar a ese niño o niña durante su crecimiento.

Esta es precisamente la importancia del Método Graf, una técnica de ultrasonografía que permite evaluar el desarrollo de las caderas de recién nacidos y lactantes, sin utilizar radiación ionizante y mediante un procedimiento seguro y no invasivo.

Con el objetivo de fortalecer estas competencias clínicas y promover su aplicación, los días 13 y 14 de octubre se desarrolló el Curso Chileno de Ecografía de Cadera por Método Graf, en el Centro de Estudios de Postgrado y Educación Continua (CEPEC), en Las Condes.

La actividad, vinculada al programa de especialidad en Ortopedia y Traumatología Infantil de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago de Chile, reunió a profesionales nacionales e internacionales en torno a una metodología que permite avanzar hacia diagnósticos más tempranos, tratamientos oportunos y una atención centrada en las necesidades de cada paciente.

Durante dos jornadas, el encuentro combinó formación teórica, análisis de imágenes, simulaciones y actividades prácticas, pero también abrió un espacio de reflexión sobre un desafío compartido: cómo lograr que estos conocimientos lleguen a más profesionales y, finalmente, beneficien a más niños, niñas y familias.

Detectar antes para evitar complicaciones futuras

La displasia del desarrollo de cadera es una condición en la que la articulación entre la cabeza del fémur y el acetábulo no se desarrolla adecuadamente. Cuando no se identifica a tiempo, puede ocasionar dificultades para caminar, dolor, alteraciones articulares y, en algunos casos, requerir intervenciones quirúrgicas.

El Método Graf, desarrollado por el médico austríaco Reinhard Graf, permite estudiar la anatomía de la cadera mediante ecografía y clasificar su desarrollo a partir de parámetros estandarizados, entre ellos los ángulos alfa y beta.

Una de sus principales ventajas es que utiliza ultrasonido, por lo que no expone a los lactantes a radiación ionizante. Además, permite obtener información clínica desde etapas tempranas de la vida, cuando la articulación todavía se encuentra en desarrollo.

Esto resulta especialmente relevante porque un diagnóstico oportuno puede facilitar tratamientos conservadores, disminuir la necesidad de cirugías y prevenir secuelas a largo plazo.

Desde Argentina viajó especialmente el Dr. Daniel Sini, traumatólogo infantil, quien destacó el valor de contar con una herramienta diagnóstica rápida, segura y potencialmente más accesible para los sistemas de salud y las familias.

Para el especialista, una de las principales fortalezas de esta metodología es que permite pesquisar alteraciones tempranamente, favoreciendo decisiones clínicas oportunas y disminuyendo el riesgo de que los pacientes requieran procedimientos más complejos en el futuro.

Su reflexión puso el acento en una dimensión profundamente humana: detrás de cada diagnóstico existe una familia que necesita respuestas y un niño o niña cuya calidad de vida puede mejorar gracias a una atención a tiempo.

Porque el beneficio no se limita a la tecnología utilizada. También significa reducir la incertidumbre, evitar complicaciones y ofrecer mejores oportunidades de desarrollo desde los primeros meses de vida.

Orgullo por una formación que pone a la infancia en el centro

Para la Dra. Ana María Aravena Parás, directora del curso, especialista en Ortopedia y Traumatología Infantil y docente de Postgrado USACH, concretar esta iniciativa representó un motivo de especial orgullo.

La profesional valoró la convocatoria alcanzada, la participación de especialistas internacionales y, especialmente, el interés de quienes asistieron para perfeccionar sus conocimientos con un propósito común: mejorar la calidad de vida de niños y niñas.

La realización del encuentro implicó un importante trabajo de planificación y coordinación. Sin embargo, la satisfacción de ver reunidos a profesionales comprometidos con la salud infantil permitió dimensionar el verdadero alcance del esfuerzo.

Para la Dra. Aravena, el sentido de esta formación trasciende la enseñanza de una técnica médica. No se trata de entregar conocimientos por el solo hecho de transmitirlos, sino de compartir herramientas que puedan traducirse en diagnósticos oportunos, tratamientos adecuados y mejores oportunidades de bienestar para los pacientes.

Esta mirada también fue compartida por el Dr. Marco Antonio Véliz Aubá, especialista en Ortopedia y Traumatología Infantil y docente de Postgrado USACH, quien destacó el profesionalismo, la preparación, la dedicación y el respeto demostrados por los participantes.

El especialista, que anteriormente se formó en esta metodología, valoró particularmente el compromiso de quienes asistieron, su disposición a aprender y el interés por incorporar herramientas que puedan fortalecer su práctica clínica.

Ambos coincidieron en la importancia de continuar promoviendo espacios de formación que permitan compartir experiencias, fortalecer las capacidades profesionales y proyectar estos conocimientos hacia nuevas generaciones de especialistas.

Conocimientos que cruzan fronteras para mejorar la salud infantil

Uno de los aspectos más relevantes del encuentro fue su convocatoria internacional, que reunió a profesionales provenientes de Chile, Argentina, México y Colombia, junto con referentes extranjeros en la enseñanza del Método Graf.

Entre ellos destacó la participación del Dr. Sandeep Hemmadi, cirujano ortopédico consultor vinculado al University Hospital of Wales, en Cardiff, Reino Unido, y director de un curso internacional de ecografía de cadera mediante Método Graf desarrollado en esa ciudad.

Su trayectoria en ortopedia infantil y formación médica permitió acercar experiencias internacionales a los profesionales participantes, fortaleciendo el intercambio de conocimientos sobre una técnica que requiere preparación, precisión y criterios estandarizados para su correcta aplicación.

La actividad también contó con la participación de reconocidos especialistas mexicanos, entre ellos la Dra. Gabriela Morales Pirela, el Dr. José Luis Osornio Ruiz y el Dr. Carlos Alberto Vidal Ruiz, vinculados a la enseñanza y difusión de esta metodología en Latinoamérica.

Estos profesionales han contribuido al desarrollo de publicaciones científicas y materiales académicos destinados a facilitar la comprensión y aplicación del Método Graf, promoviendo su enseñanza entre los equipos médicos de habla hispana.

Durante las jornadas, los asistentes participaron en talleres con simuladores, bebés reales con autorización de sus padres, revisión de imágenes ecográficas, análisis de casos clínicos y demostraciones prácticas, fortaleciendo sus competencias para identificar estructuras anatómicas, interpretar resultados y reconocer posibles alteraciones del desarrollo de cadera.

El encuentro contó con el patrocinio de la Sociedad Chilena de Ortopedia y Traumatología (SCHOT), la Sociedad Chilena de Pediatría (SOCHIPE) y la Sociedad Latinoamericana de Ortopedia y Traumatología Infantil (SLAOTI), además del respaldo institucional de la Universidad de Santiago de Chile y el Hospital Clínico Dra. Eloísa Díaz de La Florida.

Asimismo, participaron la Asociación Chilena de Displasia y Ecografía de Cadera (AChDEC) y la Asociación Mexicana de Displasia y Ultrasonido de Cadera (AMDUC), fortaleciendo la articulación entre sociedades científicas y profesionales comprometidos con la detección temprana de esta condición.

Compartir el conocimiento también es una forma de cuidar

Para el Dr. Carlos Alberto Vidal Ruiz, especialista mexicano y docente internacional del Método Graf, uno de los aspectos más satisfactorios del encuentro fue el nivel de preparación de los profesionales asistentes.

El médico destacó que los participantes llegaron con conocimientos previos y capacidades técnicas que facilitaron el desarrollo de los contenidos, permitiendo profundizar en el aprendizaje y generar un intercambio enriquecedor.

Lejos de tratarse de una formación unilateral, las jornadas se transformaron en un espacio donde los docentes internacionales también pudieron recoger experiencias, preguntas y aportes de quienes participaron.

Desde su perspectiva, el conocimiento médico adquiere mayor valor cuando se comparte y se pone al servicio de otros profesionales, especialmente cuando su aplicación puede mejorar la atención de los pacientes.

Esta visión refleja uno de los principales aprendizajes del encuentro: formar especialistas no significa únicamente transmitir información, sino también generar las condiciones para que ese conocimiento continúe circulando, se perfeccione y llegue a nuevos equipos de salud.

En este sentido, el curso permitió reunir experiencias clínicas de distintas realidades sanitarias, demostrando que la colaboración entre profesionales puede convertirse en una herramienta concreta para mejorar la salud infantil en Latinoamérica.

Vinculación con el Medio: una colaboración que conecta la formación con las necesidades de las personas

El Dr. Alejandro Guajardo Córdova, decano de la Facultad de Ciencias Médicas, destacó la importancia de continuar contribuyendo a la formación y perfeccionamiento de especialistas, particularmente en disciplinas vinculadas con la atención de niños y niñas.

La autoridad relevó el componente de Vinculación con el Medio de esta iniciativa, que permitió conectar a profesionales, instituciones asistenciales, sociedades científicas y referentes internacionales en torno a un objetivo compartido.

En este contexto, valoró el trabajo desarrollado desde la Facultad de Ciencias Médicas y su Dirección de Postgrado y Postítulo, junto con el Hospital Clínico Dra. Eloísa Díaz de La Florida, establecimiento que desempeñó un papel fundamental en la convocatoria y organización del encuentro.

Esta colaboración también permitió visibilizar el aporte del programa de especialidad en Ortopedia y Traumatología Infantil, cuya formación está estrechamente relacionada con la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de alteraciones musculoesqueléticas durante la infancia.

El trabajo conjunto entre la Universidad y los equipos clínicos demuestra cómo la formación médica puede trascender los espacios académicos y vincularse directamente con las necesidades de la población.

Porque fortalecer las competencias de quienes atienden a niños y niñas también significa contribuir a una atención más oportuna, segura y cercana a las familias.

El desafío que viene: construir una comunidad para llegar a más bebés

Aunque el curso concluyó después de dos intensas jornadas, sus organizadores proyectan un desafío de mayor alcance: construir una comunidad de profesionales que continúe difundiendo el Método Graf y promoviendo su enseñanza a nuevas generaciones.

La Dra. Ana María Aravena y el Dr. Marco Antonio Véliz destacaron la importancia de mantener estas redes de colaboración, compartir experiencias y avanzar hacia una mayor disponibilidad de esta metodología en los establecimientos de salud.

Entre sus aspiraciones se encuentra impulsar el diálogo con las autoridades sanitarias para fortalecer la detección temprana de la displasia del desarrollo de cadera, promoviendo una aplicación más amplia y estandarizada del Método Graf.

Actualmente, la displasia luxante de caderas forma parte de las Garantías Explícitas en Salud (GES) de Chile. Sin embargo, los especialistas buscan avanzar hacia mejores estrategias de pesquisa, formación profesional y acceso oportuno, considerando la evidencia científica y las recomendaciones sanitarias.

El propósito es que estos conocimientos no permanezcan únicamente en quienes participaron del curso, sino que puedan multiplicarse y contribuir a mejorar la atención de bebés en distintas regiones de Chile y Latinoamérica.

Se trata de un desafío que trasciende la formación médica y se relaciona directamente con la equidad en salud: que las oportunidades de recibir un diagnóstico oportuno no dependan del lugar donde nace un niño o niña ni de los recursos económicos de su familia.

Un comienzo para seguir transformando vidas

Para la Dra. Ana María Aravena, el término de esta experiencia no representa el cierre de un proyecto, sino el inicio de un camino que espera continuar desarrollando mediante nuevas instancias de formación y colaboración.

La directora reconoció el esfuerzo que significó organizar un encuentro de estas características, pero también la enorme satisfacción de ver reunidos a profesionales de distintos países, comprometidos con mejorar la salud infantil.

Su expectativa es que este curso sea el primero de muchos, que permita fortalecer una comunidad de especialistas, transmitir conocimientos a nuevas generaciones y seguir avanzando hacia una atención cada vez más oportuna y accesible.

Porque, finalmente, el propósito que reunió a médicos y médicas de distintas nacionalidades no fue únicamente aprender una técnica o perfeccionar una competencia profesional.

Fue comprender que detrás de cada imagen ecográfica existe una oportunidad de cambiar una historia; que un diagnóstico oportuno puede evitar complicaciones y que compartir lo aprendido puede multiplicar sus beneficios mucho más allá de quienes estuvieron presentes.

Ese es el verdadero sentido de este encuentro: compartir conocimientos para mejorar la calidad de vida de niños y niñas. Porque cuando se trata de la salud de un bebé, llegar a tiempo puede cambiar toda una vida.

Detectar oportunamente una alteración en la cadera de un recién nacido puede marcar la diferencia entre un tratamiento sencillo y una intervención quirúrgica en el futuro. Con ese propósito, especialistas de Chile, Argentina, México, Colombia y Reino Unido participaron en el Curso Chileno de Ecografía de Cadera por Método Graf, una instancia orientada a fortalecer el diagnóstico temprano y mejorar la calidad de vida de niños y niñas.

La actividad se desarrolló los días 13 y 14 de octubre en el Centro de Estudios de Postgrado y Educación Continua (CEPEC), vinculada al programa de especialidad en Ortopedia y Traumatología Infantil de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago de Chile.

Durante dos jornadas, profesionales nacionales e internacionales participaron en clases teóricas, análisis de imágenes, simulaciones y actividades prácticas, compartiendo conocimientos sobre una metodología que permite detectar alteraciones en el desarrollo de la cadera desde los primeros meses de vida.

Detectar antes para evitar complicaciones futuras

La displasia del desarrollo de cadera es una condición que afecta la formación de esta articulación y que, cuando no se identifica oportunamente, puede provocar dificultades para caminar, dolor y complicaciones que requieran intervenciones quirúrgicas.

El Método Graf, desarrollado por el médico austríaco Reinhard Graf, utiliza ecografía para evaluar el desarrollo de las caderas de recién nacidos y lactantes. Se trata de un procedimiento seguro, no invasivo y que no utiliza radiación ionizante.

Desde Argentina, el Dr. Daniel Sini, traumatólogo infantil, destacó el valor de esta herramienta para favorecer diagnósticos tempranos y tratamientos menos complejos, disminuyendo el riesgo de secuelas futuras.

Formación internacional al servicio de la infancia

Para la Dra. Ana María Aravena Parás, directora del curso y docente de Postgrado USACH, concretar esta iniciativa representó un motivo de especial orgullo, tanto por la convocatoria internacional como por el compromiso de los participantes con la salud infantil.

Esta valoración fue compartida por el Dr. Marco Antonio Véliz Aubá, especialista y docente de Postgrado USACH, quien destacó la preparación, dedicación y disposición de los asistentes para incorporar nuevas herramientas a su práctica clínica.

El encuentro contó con la participación del Dr. Sandeep Hemmadi, especialista vinculado al University Hospital of Wales, en Reino Unido, además de destacados profesionales mexicanos, entre ellos la Dra. Gabriela Morales Pirela y los doctores José Luis Osornio Ruiz y Carlos Alberto Vidal Ruiz.

Este último valoró especialmente el intercambio de experiencias entre docentes y participantes, destacando que compartir conocimientos permite fortalecer las capacidades de los equipos médicos y ampliar sus beneficios hacia más pacientes.

Vinculación con el Medio: conocimientos que trascienden las aulas

El Dr. Alejandro Guajardo Córdova, decano de la Facultad de Ciencias Médicas, destacó la importancia de estas instancias de formación y su componente de Vinculación con el Medio, al conectar a la Universidad con instituciones asistenciales, sociedades científicas y especialistas internacionales.

La iniciativa contó con la colaboración del Hospital Clínico Dra. Eloísa Díaz de La Florida y diversas organizaciones científicas nacionales e internacionales.

Más allá de las jornadas de capacitación, los organizadores esperan consolidar una comunidad de profesionales que continúe difundiendo el Método Graf y promoviendo su aplicación en distintos establecimientos de salud.

El desafío es avanzar hacia una detección más temprana y accesible, para que las oportunidades de recibir un diagnóstico oportuno no dependan del lugar donde nace un niño o niña.

Porque cuando se trata de la salud infantil, llegar a tiempo puede cambiar toda una vida.

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